La propaganda en los tiempos del Estado Islámico

Dabiq Estado Islámico

Hace años que Ayman al-Zawahiri no levanta cabeza. Su amigo y mentor, Osama Bin Laden, murió en 2011 en un ataque estadounidense. Su plan para llevar a Estados Unidos a la bancarrota en una larga guerra de guerrillas ha fracasado. Por si fuera poco, ha perdido numerosos apoyos yihadistas que ahora juran lealtad al Estado Islámico, el mismo Estado Islámico que creció bajo las alas de al-Qaeda.

Se veía venir. En 1996, el mismo al-Zawahiri, junto a Osama Bin Laden, juró lealtad a un líder talibán afgano, el Mullah Omar. Por aquel entonces, Omar se había proclamado ‘califa de todos los musulmanes’, y los líderes de al-Qaeda esperaban que aquel hombre guiara a sus correligionarios hacia la victoria. Después de los ataques del 11-S y de la posterior invasión de Afganistán, también contaban con que el Mullah Omar pusiera a sus hombres bajo el mando de Bin Laden. Nunca sucedió.

No pasaba nada, porque apenas dos años después Bin Laden y al-Zawahiri volvieron a tener la oportunidad de enfrentarse, en Irak, contra los soldados norteamericanos. Esta vez se asegurarían de controlar directamente a los milicianos que portaran la bandera de al-Qaeda, guiados por el jordano Abu Musab al-Zarqawi. Sin embargo, la violencia se les fue de las manos rápidamente. Al-Zawahiri tuvo que dirigirse a al-Zarqawi para recordarle que las decapitaciones de prisioneros indefensos y la matanza de musulmanes estaba socavando los cimientos y los ‘nobles objetivos’ de la causa yihadista. Apenas una semana después, al-Zarqawi moría en un ataque aéreo de EEUU y al-Qaeda en Irak se convertía en el embrión del futuro Estado Islámico.

Mientras tanto, numerosas facciones yihadistas en todo el mundo juraban su lealtad a al-Qaeda y reivindicaban sus acciones terroristas en nombre del grupo. Eran tiempos felices para al Zawahiri, que veía como su sueño de crear una yihad global en diversos frentes se hacía realidad. En diciembre de 2010, el estallido de las manifestaciones durante la primavera árabe dio a al-Qaeda una nueva oportunidad de establecerse en el corazón del mundo árabe.

Al-Qaeda affiliates, Septiembre 2013. Source: The Economist

Cuando parecía que al-Qaeda tenía una oportunidad de alzarse como la principal milicia rebelde en la guerra civil siria, el Estado Islámico, que había crecido en su mismo núcleo, le disputó el liderazgo de la yihad. Poco después, su líder, Abu Bakr al-Baghdadi se proclamó califa de todos los musulmanes.

El aburrimiento en los tiempos de al-Qaeda

Ayman al-Zawahiri quiere demostrar que él sigue siendo el líder de la yihad global y que al-Qaeda está en mejor forma que nunca, a pesar de los avances del Estado Islámico en Irak y Siria. Por ello, a principios de septiembre emitió un soporífero vídeo de 1 hora, en el que anunciaba que al-Qaeda creaba una nueva “filial” del grupo en India, que se dedicaría a combatir contra los apóstatas del país: Judíos e Hindúes.

El mensaje grabado también iba dirigido a aquellos grupos que siguen fieles a al-Qaeda y cuyos ánimos estaban en su peor momento. No es casualidad que, poco antes, el líder de la ‘filial’ de al-Qaeda en Siria, llamada Al-Nusra, hiciera pública una carta dirigida a al-Zawahiri en la que se quejaba abiertamente de haber intentado contactarle en varias ocasiones sin ningún éxito. Además, expresaba su preocupación porque al-Zawahiri no hubiera condenado las acciones del Estado Islámico aún.

El problema de anunciar que existe una nueva filial de al-Qaeda en India es que tiene que ser cierto, y no lo es. Aparte de elementos yihadistas aislados, no existe ningún grupo establecido que pueda suponer una amenaza en un futuro cercano. Al menos, al-Zawahiri ha logrado que se hable de él, aunque sea para recalcar lo aburrido de su mensaje.

Poco ha avanzado la propaganda de al-Qaeda desde que a principios de siglo, Bin Laden enviara cintas de vídeo con amenazas y reivindicaciones a la cadena qatarí Al-Jazeera. Poco o nada han aprendido del uso de redes sociales con el que ha ganado fama y notoriedad el Estado Islámico.

Al-Qaeda funciona como una gran empresa, lenta y pesada. Abre sucursales en países en vías de desarrollo, tiene problemas para controlar a sus filiales en el extranjero y recluta a nuevos miembros uno por uno. Hasta mantienen conferencias online con los directores generales de las distintas filiales para poder coordinarse.

Los maestros de la propaganda

En cambio ISIS domina la propaganda en redes sociales. El Estado Islámico no necesita una estrategia de reclutamiento porque voluntarios vienen de todo el mundo para luchar con ellos. Cientos de vídeos y cuentas de Twitter, junto con una inusual violencia, les han bastado para convertirse en el principal grupo yihadista en Oriente Medio.

Y no es para menos, lejos de mensajes aburridos donde una persona mira a cámara y habla durante horas, el Estado Islámico ha conseguido trasladar a sus vídeos la acción de los combates. El uso de drones, el dominio de la música y de las técnicas cinematográficas han convertido a la maquinaria propagandística de ISIS en todo un arte al sevicio de la violencia.

Como lo explican en un magnífico artículo en Passim:

Los militantes de ISIS han llegado a la conclusión de que los argumentos teológicos y morales ya no son suficientes por sí solos para movilizar a sus simpatizantes. Y es que la visión del yihadista como una persona que hace grandes sacrificios, se refugia en las montañas de Pakistán y vive ajena al mundo que le rodea ya no es atractiva en un mundo conectado de manera permanente. Mucho menos para los jóvenes occidentales. Ahora tratan de transmitir una concepción diferente del yihadista. La vida del nuevo yihadista está llena de adrenalina: se dedica a matar a los enemigos del califato y a saquear sus propiedades, tiene a su disposición decenas de armas y coches, e incluso, puede disfrutar de la misma comida de la que disfrutaba en Europa. En definitiva, una vida más propia de un personaje de un videojuego de gangsters que de un terrorista al uso.

Pero no sólo a los nuevos reclutas se destinan los vídeos del Estado Islámico. Los propagandistas del califato también han querido mostrar agradecimiento al país que les ha permitido armarse con nuevos Humvees, tanques M-1 Abrams, armas antiaéreas y otros materiales de campaña: Estados Unidos.

En un vídeo (ya retirado por Youtube) titulado “Blood of Jihad”, los milicianos mostraban una tienda de campaña del ejército de Estados Unidos así como un casco militar, capturados, como el resto de armas, al ejército iraquí tras su retirada.

Blood of Jihad video

Estados Unidos tiene un arma: la ironía

Estados Unidos no ha querido quedarse atrás en la batalla por ganarse los corazones y las mentes de los potenciales reclutas del Estado Islámico y ha creado un vídeo (gráfico) en el que, irónicamente, intenta convencerles de ir a combatir por ISIS. Irónicamente, se supone, el primer mensaje afirma: “Corre, no solo camines, hacia la tierra del Estado Islámico”.

¿Entenderán los potenciales reclutas del Estado Islámico la ironía del vídeo?

No temáis al Estado Islámico, es mejor reírse de él

Mientras el ejército iraquí se retira ante la más mínima presencia de milicianos del Estado Islámico, la mejor arma que tiene Irak para triunfar es el humor. Un grupo de cómicos ha creado una serie de 30 episodios en los que retratan, ridiculizando, la vida dentro de un país controlado por ISIS.

En un primer lugar, la serie estuvo envuelta en cierta polémica al relacionar la creación del Estado Islámico con Estados Unidos, Israel y Qatar. Según explica la AFP:

En los primeros extractos que Iraqiya difundió a diario durante semanas, la idea que emergía era que el EI había sido creado por la CIA, Israel y las monarquías del Golfo, una creencia muy extendida en Irak.

Estas imágenes muestran a un personaje vestido de rojo con una horca dirigiendo una columna de yihadistas a través del desierto.

Este llega a un campamento, donde un hombre con un look de vaquero, inevitablemente estadounidense, lo conduce a una tienda de campaña para una boda de conveniencia con una reina judía. Detrás de la novia, se halla una mujer con gafas de sol y elegantemente vestida de verde, referencia explícita en Oriente Medio a la madre del emir de Catar, la jequesa Mozá.

Siempre es una mala idea criticar a un país aliado que está proporcionando armas y formación a tu propio ejército para combatir contra ISIS. No tardaron mucho en retirar la escena del cowboy pero, ‘por si acaso’, dejaron a la novia que representa a Israel.

Aquí tenéis un extracto:

Según vosotros, ¿quién ha ganado la batalla de la propaganda?

Análisis sobre los conflictos, la actualidad y el futuro de Oriente Medio. De Egipto a Turquía y de la política en Líbano a la guerra civil siria.

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